Castilla y León impulsa la protección de la doma vaquera como patrimonio cultural inmaterial
Martes, 07 de Abril de 2026El Gobierno de Castilla y León ha iniciado el procedimiento para declarar la doma vaquera como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, una medida con la que pretende reforzar la protección de una de las tradiciones más arraigadas del ámbito rural. La propuesta, promovida por el Ejecutivo autonómico presidido por Alfonso Fernández Mañueco, se encuentra actualmente en fase de alegaciones, abierta hasta el próximo 3 de abril.
La iniciativa busca reconocer el valor cultural, histórico y técnico de esta práctica vinculada al manejo del ganado bravo, considerada un elemento clave en la identidad de amplias zonas de la comunidad. Más allá de su dimensión funcional, la doma vaquera representa un conjunto de conocimientos transmitidos durante generaciones, estrechamente ligados al mundo ganadero y a las tradiciones ecuestres.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, ha subrayado que el objetivo es salvaguardar un “saber técnico especializado” que forma parte del patrimonio etnológico de Castilla y León. En este sentido, la propuesta contempla también el impulso de programas formativos y de difusión que contribuyan a garantizar la continuidad de esta disciplina.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la recuperación de elementos asociados a la doma vaquera que han ido perdiendo presencia con el tiempo. Entre ellos, la indumentaria tradicional, como el traje charro, que en muchos certámenes ha sido sustituido por estilos procedentes de otras regiones, como el traje corto andaluz. La administración autonómica considera fundamental preservar estas singularidades para mantener la autenticidad de la práctica.
La declaración de la doma vaquera como BIC se sumaría a otros reconocimientos de patrimonio cultural inmaterial en la comunidad, como la cetrería o las celebraciones de Semana Santa, consolidando así una estrategia más amplia de protección y puesta en valor de las tradiciones.
De aprobarse definitivamente, esta medida podría abrir una nueva etapa de revitalización del mundo ecuestre y taurino en Castilla y León. Las instituciones confían en que el desarrollo de iniciativas específicas no solo contribuya a conservar este legado, sino también a reforzar el vínculo con las comunidades locales y a fomentar el respeto por las prácticas culturales tradicionales en un contexto contemporáneo.